Próximamente. La plataforma para estudiantes de Formia estará disponible más adelante. Mientras tanto, su institución puede escribirnos.

Nosotros

Por qué el programa está armado así.

Cuatro decisiones de método que explican cada cosa que hace Formia, y una que explica lo que deliberadamente no hace.

Las decisiones de método

Cuatro reglas de las que no nos salimos.

01

Contextualizar

Ningún informe nuestro sale sin haber cruzado el resultado con el plan de estudios de la institución. Un puntaje sin ese cruce no dice qué hacer, y nosotros no entregamos documentos que no se puedan usar.

02

Diferenciar

Toda brecha sale clasificada: o apunta al plan de estudios o apunta al aula. Sin zonas grises. Confundir una con otra cuesta un año escolar entero, y el informe no puede dejar esa duda abierta.

03

Fortalecer

El refuerzo va exactamente donde el diagnóstico señaló, y empieza por los estudiantes que están más lejos. Si un informe no ayuda a decidir qué hacer el lunes, es un documento más.

04

Volver a observar

Siempre hay una segunda medición en las mismas condiciones que la primera. Es la única forma de mostrar avance en vez de afirmarlo, y de que el informe de cierre aguante una pregunta incómoda en el consejo.

Lo que deliberadamente no hacemos.

Formia procesa, cruza y ordena. Lo que no hace —ni pretende hacer— es reemplazar el criterio de quien conoce a sus estudiantes, su colegio y su territorio.

Un rector sabe cosas de su institución que ningún sistema va a inferir de una tabla. Un coordinador sabe por qué un grupo se comportó distinto ese año. Un docente sabe qué pasó en el aula. Nuestro trabajo es ponerles información delante, no decidir por ellos.

Cómo trabajamos con las instituciones

Respeto por el criterio de quien está adentro.

  • — No llegamos con una respuesta antes de conocer el contexto El plan de estudios de la institución es el punto de partida, no un formato que haya que adaptar al nuestro.
  • — La confianza también se construye siendo claros sobre lo que sabemos Cuando un dato no alcanza para afirmar algo, lo decimos en lugar de rellenarlo.
  • — Los informes hablan de competencias a fortalecer, no de fallas El lenguaje es propositivo y orientado a la acción, tanto para la institución como para la familia.

Detrás de cada resultado hay una persona.

Un número en una tabla es también un estudiante de grado once que tiene una idea de lo que quiere hacer el año que viene. No lo olvidamos cuando escribimos un informe.